Hay lugares que llegan al visitante y se instalan para siempre en su vida, lo acogen a uno como si fueran un deseo al que se ha estado esperando y no defrauda. Eso pasa con Irlanda. Aunque pasen los años, escucharé el viento de los Cliffs de Moher y las dulces colinas de Connemara donde la nostalgia se vuelve música y saca a bailar a la tristeza, envolviendo la esencia de un país de agua.

The course in Dublin has been interesting and well organized, the teacher, Magdalena Ogiello, has been able to adapt to the needs of the group as a professional expert. I thank the Erasmus program for the possibility of training and learning while traveling to improve my teaching skills with my students.

